Musa Auxiliadora: estoy en agonía, tendido en el desierto de
la desesperanza; he dejado de creer en el amor, lo que era mi sustento; dedícame
algo que me regrese a su sendero. Rescátame, apiádate de mi alma; dime una sola
palabra que me regrese del pasillo de la muerte... susúrrame al oído un credo
al amor… quizás aún te logre escuchar… ¡y salves mi vida! – Enrique Arteaga
Sustaita. 29 de Julio de 2016.
Eres como te soñé: obra de arte en mármol de Carrara...
alma de volcán, pasional, de ensueño… Quedaron impresos en mi mente todos y cada
segundo del fortuito encuentro… y en mis manos cada centímetro de la geografía
de tu cuerpo… enloquecieron mis sentidos tus besos, tus abrazos… la esencia de
tu ser… la miel de tus labios… el calor de tus caricias… la tersura de tu
piel… la mutua ofrenda a Eros en el
altar del placer… La tarde languideció sorprendiéndonos: dos almas redimiendo
al tiempo al amparo del amor.
Amigo paciente impaciente: Estoy respondiendo presto a su
demanda de ayuda en virtud de percibirlo a usted al portal de la mismísima
"Casa de la Risa". ¡Jajaja!
He de confesarle a Ud. que de la misma manera que vos,
extraña coincidencia, me he visto en las mismas circunstancias que os aquejan.
He de confesarle también, en un afán de que mi caso ayude en algo a resolver el
suyo, que desde recién casado hube de provocarle, en la real acepción de la
palabra, varios sustos a mi desposada, al despertarme bruscamente, a la mitad
de la noche, en medio de gritos de pánico por supuestas pesadillas, ¡jajaja!
Para el caso, desde entonces, acordamos mi
consorte y yo dormir en alcobas separadas ya que los episodios de terror
nocturno se volvieron cotidianos. Al paso del tiempo logré identificar la
verdadera razón de los sucesos. De hecho y se lo digo "al chile
pelón" - como decimos en México": ¡La razón, en mi caso, es el "#$%&”
miedo a la muerte! Hay algo: En el estado de vigilia que es el estado en el que
navegamos todos los días, de alguna manera se acepta la idea de que hay un
fin... pero, hay un estado, umbral entre la inconciencia del sueño y la
conciencia de la vigilia... en que usted percibe las cosas como son (la cruda
realidad) y... sin embargo no puede despertar... solo haciendo un terrible
esfuerzo, en medio de gritos de terror, logra uno emerger de las profundidades
de la inconciencia. ¿Cómo curar algo que no tiene remedio como es el caso de la
muerte? Pues... ¡está en chino! Yo... le confío que me ayudo un poco tratando
de aceptar lo inevitable. Hay un conjunto de deseos que alguien escribió a manera de poema y que en mi caso han ayudado
un tanto: su nombre es Desiderata; de hecho se lo recomiendo. Preste especial
atención a la parte que dice:
... Acata dócilmente el consejo de los años
Abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja
En las adversidades repentinas...
... Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea
tu idea de él,
Y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,
Conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la
vida.
Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos,
El mundo es todavía hermoso. Se cauto. ¡Esfuérzate por ser
feliz!
Con mucho cariño para mi amigo y mi carnal: Señor “N”
Su Brujo de cabecera: EAS
Nota al lector: El texto es una situación ficticia y para nada es una recomendación para los trastornos del sueño. Para tratamiento de los trastornos del sueño se debe acudir a especialistas profesionales de la salud.