LA PASTORELA MEXICANA Es una muestra de tantas y tan bellas tradiciones que tiene mi querida tierra. La pastorela es una representación teatral en prosa o en verso que bien puede ser seria y formal, hasta cómica y pícara, predominando esta última. Cualquier foro es bueno para representarla en temporada navideña, desde la propia casa hasta el más elegante teatro y trata de las vicisitudes de los pastores por ir a adorar al niño Dios y las trabas que les pone el diablo para tratar de impedirlo.
Si no han tenido la experiencia dehacer teatro, yo los invito a que monten esta pequeña obra y aparte de las increíbles sensaciones de experimentar ser otra persona al momento de actuar, es durante los ensayos y en el trabajo de conseguir todo lo necesario para montar la obra - desde el vestuario hasta el equipo de sonido, etc.- cuando se desarrolla una convivencia muy hermosa que fomenta la amistad, el compañerismo, amén de otros valores y sensaciones. Aún cuando lo menciono al final, no hay que olvidar que el propósito primordial de las pastorelas es transmitir a todos el mensaje de amor de Jesús. Con toda confianza pueden solicitar de manera gratuita el guión en: enriquearteagasustaita@outlook.es y pronto porque ya tenemos las fiestas decembrinas encima y ¡hay que ensayar mucho!
Las calaveras literarias son, como explico en otro post, versos jocosos en rima que se acostumbra hacer –en México- para los días de muertos el 1 y 2 de noviembre. Son versos chistosos en donde se supone que la persona a quien está dedicada la calavera, murió, y es aquí en donde el que escribe aprovecha para hacer burla del muertito, inventándole cosas.
Bueno, pero el asunto de este post es darles unos tips para que aprendan a hacer las dichosas calaveras.
Generalmente los versos que se emplean son de ocho sílabas (octosílabos) -aunque pueden ser de cualquier otro tipo de métrica- agrupados en estrofas de cuatro versos; además, los versos deben de rimar (hacer consonancia), aquí no hay regla, pueden rimar el primer verso o frase con el tercero y el segundo con el cuarto, ejemplo:
Las sílabas del octosílabo, como lo explica muy bien Wikipedia en el enlace que les proporciono al principio de este post, son sílabas fonéticas y éstas pueden o no coincidir con las sílabas gramaticales, pero no se metan en los vericuetos de la gramática, olvídense de todo y empleen el siguiente:
TRUCO: Emitan este sonido con su boca (tararear): TATA TATA TATA TATA y armen sus frases de manera que encajen con este patrón y ¡eso es todo! Ejemplos:
TATA TATA TATA TATA
YASE NOSMU RIÓCAR LITOS
TATA TATA TATA TA TA
YMU RIÓDEIN DIGES TIÓ N
TATA TATA TATA TATA
DEPLA NONIA GUANTÓ NADA
TATA TATA TATA TA TA
AQUI TIENEN LARA ZO N
De cualquier manera no se pongan tan exigentes, quizás alguna vez no les quede tan bien medida la calavera y… salga como salga ¡el chiste es divertirnos un rato!
¡Salud!
Enrique Arteaga Sustaita.
De la temática de las
calaveras.- Aparte del personaje principal de la calaverita, es decir, la
persona a quien está dedicada la calavera, no deben faltar personajes (uno o
varios) como la muerte, el diablo, San Pedro, etc., o sus alias o sobrenombres:
la calaca, la huesuda, la pelona, el chamuco, etc. Al personaje principal de la
calaverita se le pueden inventar o aprovechar cosas ciertas o circunstancias
reales para de ahí partir con la imaginación inventándole cosas, por ejemplo: a
los políticos se les sacan sus fallos y se les critica de manera franca y
directa; al artista, alguna relación amorosa; al amigo, algún defecto: flojo,
no le gusta estudiar, etc. “La imaginación no tiene límites”, sin embargo habrá
personas que se puedan molestar y mucho, por lo que se aconseja utilizar el
sentido común y no agredir, ofender o hacer escarnio de las personas.
ENSEGUIDA, EJEMPLOS DE CALAVERAS LITERARIAS
Pueden ampliar los vídeos haciendo clic en el logo de YouTube en la esquina inferior derecha de cada ventanita, eso los llevará a YouTube, pero... no se olviden de regresar a esta página.
NOTA: Debido a que me acabo de enterar que algunos vídeos de los que les pongo de ejemplo no se ven en algunos países, aquí abajo de estas líneas les pongo el texto de unas calaveras.
Calaverita a Chihuahua Por Enrique Arteaga Sustaita
En estos
bellos momentos
en que
cumples los trescientos
tremenda
dicha me embriaga
por ti,
querida Chihuahua.
Y como te
quiero tanto,
terruño de
mis amores,
te traigo
este humilde canto
y este ramito
de flores.
Una profunda
emoción
vibra aquí en
mi corazón
y, por las
fechas, ahorita,
traje tu
calaverita:
Años fueron y
vinieron
de todo ha
habido señores
desde Los
Conchos que fueron
los primeros
pobladores
de estas
tierras de primores
hasta que los
españoles,
andando en
busca del agua,
fundaron Cd.
Chihuahua.
Antonio Deza
y Ulloa
a Ti debemos
dar loa
pues fue por
tu voluntad
que se fundó
la ciudad.
Dicen que
había Apaches
y otros
indios de huaraches.
Mas corriendo
el tiempo vil
hubo una
guerra civil.
Como quiera
que haya sido
toda esa
gente se ha ido
y les cuadre
o no les cuadre
fueron a
Chihuahua a un baile.
Y en honor a
la verdad,
a resultas de
todo ello,
llegó la
prosperidad
y trajo un
tiempo muy bello.
“¡Ay
Chihuahua! cuánto extraño
tu
tranquilidad de antaño,
los tiempos
que aún anhelo”
- Se quejaba
ayer mi abuelo.
El viejo me
cuenta guasas
de las
hermosas muchachas
cómo ellas,
en sus anhelos,
no se casaban
sin velos.
Dice que no
había hot cackes
ni hot dogs ni ham and eggs
ni pop corns,
ni los corn flakes
ni coffee and donuts and cackes.
No existía televisión,
que si la
hubiera mal haya,
porque su
gran diversión
era atacar a
Celaya.
– Hubo gloria
en nuestras manos
Con los
dulces mexicanos:
que si
trompadas, habitas,
palanquetas
de pepitas,
jamoncillos,
barrilitos,
de azúcar las
botellitas,
pinole en
cucuruchitos
y bolas de
palomitas.
– Abuelo, ¿di
que comías
al correr de
aquellos días?
y, si no es
muy largo el cuento,
dime ¿cómo
era el sustento?
– Primero, un
caldo de res
y luego un
plato de arroz,
despacito como
ves,
pa´ que no me
diera tos.
Luego venía
otro platillo
que bien
podía ser un mole,
un guisado de
diezmillo
y un platote
de pozole.
No faltaban
los frijoles,
quizás unos
tamalitos
y para evitar
dolores
me echaba mis
cafecitos.
Después me
echaba un Farito
pues, ¡para
sentir placer!
dado que sin
apetito
siempre fui
de mal comer.
– Abuelo, no
dejas una
sigue en tus
sueños profundos
pues con tu
buena fortuna
te tocó vivir
dos mundos.
Hoy Chihuahua
es otra cosa,
es en
realidad hermosa.
Es muy grande
en extensión
pero más de
corazón.
Tiene grandes
vialidades,
muchas
universidades.
Foros,
teatros y museos
no nos dejan
ser tan feos.
El centro de
mis amores
es moderno y
colonial,
es mosaico de
colores
de nuevo y
tradicional.
Mas lo que
vale es su gente,
gente de
empeño y valor,
trabajadora,
valiente,
sencilla,
franca, de honor.
En mi mente
me concentro
cavilando
estos asuntos
cuando me
sale al encuentro
el coco de
los difuntos.
– ¡Ay ojona,
tan pelona!
pero que
susto me has dado,
por poco y
caigo a la lona
si me agarras
mal parado.
– No es por ti
por quien yo vengo,
te lo digo de
verdad,
pasa un rato,
me entretengo
y me llevo a
tu ciudad.
Trescientos
años son muchos
y aunque se
sientan muy chuchos
en la
penumbra me interno
¡y los mando
pa´l averno!
La flaca
tiene tal fama
y tal susto
me llevé
que me caí de
la cama
y al momento
desperté.
Ya lúcido
ruego a Dios
que termine
este compás,
todo su amor
venga a nos
y nos procure
la paz.
CALAVERITA PARA LA AGENCIA CHEVROLET
Por Enrique Arteaga Sustaita
En una
terrible noche
-noche por
demás aciaga-
Catrina llegó
en su coche
a la ciudad
de Chihuahua.
Traía
consigna señores
de
“encarrucharse” a Toribio
y junto a los vendedores
les organizó
un convivio.
Cuando
Toribio la vio
le hizo
ojitos pispiretos,
Ella le
correspondió
con unos ojos
coquetos.
Y es que no
la conoció
Porque venía
disfrazada,
simplemente
le gustó,
lo engañó “la
maquillada”.
Toribio
siempre pensó
que había
hecho una conquista
pero nunca
imaginó
que la calaca
es muy lista.
Y entre
“arrumacos y besos”
al Tori
empezó a marear,
con
propósitos aviesos
de podérselo
llevar.
Ya casi pa´ terminar
de botanear y
bailar
Toribio cayó
en la cuenta
que era “la
flaca esperpenta”
quien se lo
quería llevar.
Se defendió
como pudo
y le alcanzó
a preguntar:
“¿Por qué a
un tipo tan picudo,
al panteón
quería llevar?”
Contestó la
descarada
-armándose de
paciencia:
– ¡Es que
vengo contratada
por toda la
competencia
de la
Chevrolet, tú agencia!
No soportan
tus ofertas,
bajos
precios, calidad,
ni que
manejes tus ventas
con “veraz
honestidad”.
Toribio
empezó a bufar:
– ¡Pues si me
quieres llevar
a visitar los
panteones,
antes te voy
a clavar
mis afilados
pitones.
– Cálmate - dijo
la flaca,
por favor tu
ira aplaca,
y como te
pones feo,
¡mejor me
llevo a Eliseo!
Eliseo se
echó a correr,
hasta se
quitó las botas
y se las vino
a poner
en “El Bar de
las Gaviotas”.
Ahí sí se le
perdió
pues “todas”
se parecían,
botas, medias
y pelucas
todas “las
niñas” traían.
¡Al averno va
la muerte!
no provocó
ningún daño,
tal vez el
próximo año
¡pueda correr
con más suerte!
Nota: Toribio
es la imagen caricaturizada de un toro de lidia utilizada como emblema por la
agencia de autos.
Mi amigo Pepetón tiene años dedicándose a la venta de seguros de todo tipo: para automóviles, de vida, para negocios, etc. y me platica que en una ocasión en la que atendía a un cliente (al que le había asegurado su automóvil), éste le comentó que su patrón deseaba un seguro de vida, que si lo podía atender, Pepetón, quien no da paso sin guarache, de volada le dijo a su cliente que le consiguiera una audiencia con su patrón.
Todo mundo sabe (mientras no sean vendedores) que no hay vendedores, sino compradores, así que el mismo día de la cita, ya Pepetón había cerrado la venta del seguro de vida al patrón de su cliente, ya solamente se trataba de llenar unas formas acerca de la salud física del prospecto. Todo iba muy bien, Pepetón le pregunta: — ¿Cómo considera su visión?, — ¡Perfecta! –le contesta el otro, — ¿Cómo considera su nivel de audición, escucha bien?, …— …Ssí. En este punto Pepetón notó que su nuevo cliente dudaba un poco en su respuesta pero no le dio importancia, total, terminó de llenar las formas y ya se retiraba cuando su nuevo cliente lo regresó y le dijo: — ¡Quiero confesarle algo!: Fíjese que con un oído no escucho nada, cero nivel de audición, pero fíjese que me han revisado muchos doctores y no encuentran la razón por la cual no escucho, me dicen que tengo todo normal, entonces quiero saber si esa es razón para que el seguro me desampare. De momento Pepetón de quedó patinando un poco, desconcertado sin saber que decir, pero antes de que él pudiera responder, su cliente continuó hablando: — Le voy a platicar algo, no acostumbro comentar nada de esto, pero ya que se ofrece, ahí le va:
Tendría yo como nueve o diez años (Pepetón -por cálculos- sitúa este evento en la década de los sesentas), vivíamos en un ranchito en el estado de Durango. Un buen día mi papá me llevó a la sierra, distante de nuestro ranchito algunas tres o cuatro horas, en pick up; nos acompañaba mi tío, como de la edad de mi papá. Cuando llegamos, mi papá y mi tío bajaron las cosas de la camioneta y las colocaron en un clarito del terreno, a nuestra espalda estaba lo tupido de los árboles y enfrente nuestro, una cañada. Mi papá y mi tío se fueron a buscar leña, serían como las seis de la tarde, eso sí, mi papá me recomendó mucho que no me fuera a mover del sitio, mucho menos rumbo a la cañada, — ¡porque si te caes –me dijo enérgico- ya no la cuentas! Pasaron algunos minutos, no sé cuantos, mi papá y mi tío se perdieron a mi vista y fue entonces que empecé a percibir un zumbido extraño, como de un panal de abejas, que provenía de la cañada, el sonido cada vez se hacía más fuerte, pero sin llegar a molestar y… de pronto emergió de la cañada, lentamente, como si flotara, lo que parecía ser una máquina, una nave que volaba, ¿qué se yo?, en el rancho se platicaba de inventos, etc. así que yo ví aquella cosa como normal, no me asusté, permaneció un rato flotando frente a mí y de pronto aquello se alejó volando rápidamente hasta desaparecer de mi vista.
Cuando regresaron mi papá y mi tío, noté como que me ocultaban algo y actuaban como si nada — Bueno ¿y qué? –les dije- ¿no tienen nada que decirme? — ¿De qué hijo? — Como que de qué, de esa cosa que salio de la cañada. — ¡Ah, eso…eso era un helicóptero hijo. Quedé muy conforme con la respuesta y ya no se volvió a hablar más del asunto pero…
Al paso de los años, conocí los verdaderos helicópteros y entonces comprendí la razón del porqué mi papá me contó mentiras: ¡seguramente para no asustarme! PORQUE LO QUE VIMOS ¡NO ERA UN HELICÓPTERO! Así que Señor Pepetón desde entonces dejé de escuchar con un oído, ¡Y MI TÍO TAMBIÉN!