lunes, 19 de enero de 2015

RITUALES PARA RECIBIR EL AÑO NUEVO


¡El Mejor de los Rituales (infalible) para recibir el Año Nuevo!

Amigos Todos: Para recibir el año nuevo olvídense de las uvas, de las maletas, de los calzones rojos., etc. Es mejor sin nada… de eso, ¡jajaja!

Tenga muy a la mano y aplique lo siguiente:

1.- Unos buenos besos
2.- unos buenos abrazos
3.- Unos buenos apapachos

Acompañe lo anterior con sinceras expresiones de salud, bienestar, amor, prosperidad, dicha, felicidad, etc. para sus abrazados. De gracias a Dios por la vida y todo lo que ello conlleva. Levante su copa y selle sus deseos con un brindis con sus abrazados y diga: ¡Salud! ¡Feliz Año Nuevo!

Con mis mejores deseos, amigos.
¡Salud! ¡Feliz Año Nuevo!


Enrique Arteaga Sustaita


miércoles, 7 de enero de 2015

EL AÑO VIEJO SE VA - ¡FELIZ AÑO NUEVO!


El año viejo se va
Por Enrique Arteaga Sustaita

El año viejo está por terminar  y aunque el tiempo siempre transcurre , es al final del año cuando reparamos en su brevedad. Así, gota a gota, el tiempo muere. Años vienen, años se fueron. El hombre se afana por lo material, por conquistar los pueblos, el poder, el universo. Al final de sus tiempos, el  hombre hinca su rodilla y reconoce que sí, que eran ciertas las enseñanzas del divino Maestro: Es el amor el propósito de la vida: amar la vida misma y a quien lo hizo posible, amar la tierra, a tu trabajo, amar a tu pareja, a tus semejantes, a tus padres, a tus hijos, a toda criatura viviente sobre la faz de la tierra; a todo lo que te acompaña en esta hermosa aventura que es la vida.  A quienes  se nos dio la oportunidad de vivir y por voluntad propia no amamos, en vano es nuestro  paso por aquí.
¡Salud! ¡Feliz Año Nuevo!




jueves, 25 de diciembre de 2014

SANTA CLAUS EN APUROS


Santa en apuros
Por Enrique Arteaga Sustaita

En esta navidad Santa Claus ha de haber pasado por verdaderas dificultades para entregar millones de regalos alrededor del mundo en aproximadamente 24 horas y sin embargo lo logró una vez más. Y es que aunque no le vi ni el polvo -quería preguntarle cómo es que lo hace- me supongo que se vio en apuros para lograrlo, porque pensándole un poco me parece realmente imposible que año tras año cumpla bien con su trabajo y sin falta. Podrá una novia arrepentirse en el último momento y dejar plantado al novio en el mismo altar; podrá un San Lunero decidir no presentarse a su trabajo y simplemente decir “hoy no voy a trabajar” y no va. Amigos, Santa no puede fallar, tiene un compromiso muy grande, primero con él mismo y luego con los infantes. Imagínense si no se le rompe el corazón cuando además de las cartas en que le solicitan juguetes, recibe cartas especiales de algunos niños que piden por la paz del mundo, otros pedirán por que haya alimentos en las casas de las familias pobres; alguno llega a pedir que los juguetes que le tocaban a él los lleve a algún niño de más necesidad; uno más le dice que le apartará unas galletitas y un vaso de leche tibia de la cena de noche buena y que las encontrará al pie del arbolito de navidad. Ciertamente que algunos de estos deseos no está en sus facultades cumplirlos (seguramente servirá de correo para llevar las peticiones a quién sí puede concederlas). Así, Santa va visitando hogar tras hogar para llenar de alegría a esos pequeñines quienes con cuanta ilusión depositaron su fe en él. A algunos niños, por la mala economía actual del mundo, no llevará específicamente el regalo solicitado, pero dejará un juguete a cambio, esperando que pronto haya mejores tiempos.
La población total de la humanidad, en la actualidad, ya rebasa los siete mil millones de seres (7 000 000 000) de los cuales una tercera parte (2400 millones) son creyentes de la navidad (cristianos). Afortunadamente para Santa, de esta tercera parte solamente alrededor de 300 a 400 millones de niños (hasta una edad aproximada de 10 años) son los que le piden regalos.
Me estoy suponiendo que Santa no recurre a los medios convencionales para repartir los regalos por la dificultad que implica visitar de noche 400 millones de hogares alrededor del mundo, de Norte a Sur, de Oriente a Poniente y de un hemisferio a otro. Ni empleando la cuarta dimensión tiempo lo lograría. Es de suponer entonces que Santa recurre –sí, seguramente eso es- a la Quinta Dimensión en donde Santa adquiriría algo muy cercano a la omnipresencia solo que para que nos explicara esto último, tendríamos que llamar al mismísimo Albert Einstein. Primero Dios, Santa… ¡No me falles! ¡Feliz Navidad!

Fuente: Programa "Factor Ciencia" Canal once TV México