jueves, 15 de mayo de 2014

POEMA AL MAESTRO - FRANCISCO E. ESTRELLA


Amigos todos:
Este poema lo conservo desde hace alrededor de 50 años. Por mediados de la década de los 60as., mi santa madre asistía a maestros rurales que venían a Chihuahua, en vacaciones escolares, a regularizar y actualizar sus estudios. Eran maestros normalistas que por la misma necesidad de educación en el estado, y el país, el gobierno los habilitaba como maestros aún cuando no habían concluido sus carreras.
Este poema firmado por Francisco E. Estrella, me lo proporcionó uno de aquellos maestros. Se lo habían dado en la misma escuela de regularización entre otro material de estudio. Ya lo busqué en la red, como autor y como poema y no lo encontré y me pareció lo más justo, ahora que existe esta maravillosa herramienta de la Internet, darle difusión y crédito al autor de  tan bellos pensamientos respecto de los niños que pasan buena parte de su niñez a la guía de tan amados, respetados y admirados personajes como son nuestros maestros.
Entonces, con mi admiración y mi respeto: vaya este sencillo trabajo gráfico como homenaje a todos ellos: a nuestros queridos maestros y al inspirado poeta Francisco E. Estrella.

Enrique Arteaga Sustaita.


Maestro
Por Francisco E. Estrella

Maestro:
Son pupilas de niño las que te están mirando,
pupilas candorosas de rara transparencia,
son pupilas de niño que se van asomando
a la hondura de tu alma mientras vas enseñando.

Maestro:
El alma de tus niños es fuente de cristales,
no viertas agua turbia que empañe su limpieza,
asómate un poquito, verás cuánta belleza,
descubrirás la magia de su delicadeza.

Maestro:
No olvides que tus niños se beben una a una
las palabras que dejas escapar de tus labios,
hazlas tan delicada, hazlas tan luminosas,
que no vaya amargada por el odio ninguna.

Maestro:
Van detrás de tus pasos las caritas sonrientes,
no lo olvides Maestro: van siguiendo tu huella,
no deje tu pisada señal de barro en ella
a fin de tus niños la encuentren siempre bella.

¿CUÁNDO Y PORQUÉ se celebra "El Día del Maestro" En México y otros países?

Imágenes y Tarjetas con pensamiento para el "Día del Maestro"







martes, 22 de abril de 2014

SI ERES MÚSICO... - PENSAMIENTO Y/O DECRETO DEL MÚSICO


Si eres músico…
Si eres músico, una cosa es segura: la música te acompañará por toda tu vida y ahí estará para alegrar tus días. Te traerá bellos recuerdos y nostalgias, tristezas tal vez. Será tu fiel compañera en tus días más felices y en tus días más oscuros encontrarás un remanso de paz en el susurro de sus notas. Por todo ello, agradecerás a la vida que haya puesto el arte de la música en el cruce de tu camino.
Enrique Arteaga Sustaita.


ENSEGUIDA, ENLACES RELACIONADOS:

Póster con pensamiento para el músico

Stand  By Me
Ben E. King, Jerry Leiber, Mike Stroller

When the night has come
And the land is dark
And the moon is the only light we see
No I won't be afraid
No I won't be afraid
Just as long as you stand, stand by me

And darling, darling stand by me
Oh, now, now, stand by me
Stand by me, stand by me

If the sky that we look upon
Should tumble and fall
And the mountain should crumble to the sea
I won't cry, I won't cry
No I won't shed a tear
Just as long as you stand, stand by me

And darling, darling stand by me
Oh, stand by me
Stand by me, stand by me, stand by me

Whenever you're in trouble won't you stand by me
Oh, now, now, stand by me
Oh, stand by me, stand by me, stand by me

Darling, darling stand by me
Stand by me
Oh stand by me, stand by me, stand by me.





martes, 25 de marzo de 2014

LAS OCAS DE FILIPPO BALDUCCI POR GIOVANNI BOCCACCIO - DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Día Internacional de la mujer
Las Ocas de Filippo Balducci
Por Giovanni Boccaccio
Sinopsis por Enrique Arteaga Sustaita

Tanto quería Filippo Balducci a su mujer que cuando ésta murió, decidió alejarse de la vida mundana y consagrar su vida al servicio de Dios. La mujer, al morir, dejó a Balducci un niño concebido de él de alrededor de 2 años de edad.

Por amor a Dios,  Balducci regaló todos sus bienes y sin demora se fue a lo alto del Monte Sinerio en donde, en una celda, en compañía de su hijo, se dedicó a la vida espiritual, orando y viviendo de limosnas y ayunos.

Balducci se guardaba de mencionar la vida mundana a su hijo, de cosas temporales que pudieran apartarlo del servicio de Dios, procurando siempre hablarle de la gloria de la vida eterna, de Dios y de los santos.

El tiempo pasó y el niño se convirtió en un mozo fuerte de 18 años; y viendo éste que su padre ya era viejo, le propuso acompañarlo a la ciudad de Florencia en uno de sus viajes que ocasionalmente hacía para recoger las limosnas de los amigos de Dios. El muchacho aducía que su padre cada vez tenía menos fuerzas para bajar a la ciudad a arreglar sus asuntos y que ahora él debía desempeñar esos trabajos. Filippo accedió a las pretensiones de su hijo, pensando que el muchacho estaba tan habituado a las cosas de Dios que difícilmente podrían atraerlo las cosas del mundo.

El joven mozo quedó maravillado al entrar a la ciudad y ver con asombro tantas cosas que para él prácticamente eran desconocidas: casas, iglesias, edificios y en general todas las cosas que había en la ciudad y más porque su padre a todo cuestionamiento, explicaba de la mejor manera, dejándolo muy contento y conforme, pero…

Tocó la suerte que se toparon con un grupo de bellas muchachas jóvenes, muy bien adornadas, ya que venían de una fiesta de bodas. El joven mozo quedó asombrado de ver aquellos seres tan hermosos por lo que preguntó a su padre qué cosa eran. El padre contestó: -Hijo mío, baja la vista, no las mires, que son cosa mala. Dijo entonces el hijo: -Pero ¿cómo se llaman? El padre, por no despertar en el concupiscente apetito del joven ningún proclive deseo menos que conveniente, no quiso nombrarlas por su propio nombre, es decir, «mujeres», sino que dijo: -Se llaman ocas.

Maravillado de aquellos seres tan hermosos, al joven mozo poco le importó lo recién conocido: edificios, palacios, etc. Ya no le preocupó ni caballos ni asnos ni dinero, por lo que súbitamente exclamó: ¡"Al diablo todo"* padre, yo quiero una oca, yo quiero una oca! (...).

* No es parte del texto original

Nota.- Con mi más profundo respeto a la mujer, este pequeño cuento de Giovanni Boccaccio en homenaje a ellas en el Día Internacional de la Mujer.

Enrique Arteaga Sustaita

Dí Internacional de la mujer 2

Las mujeres son el alma de la vida,
la caricia más perfecta, son el aire.
Las mujeres son la luz del medio día.
La razón de que este mundo no se acabe.
Reyli Barba


Fuentes (Seleccionar y hacer clic sobre cada tema):
GIOVANNI BOCCACCIO
EL DECAMERÓN
EL DECAMERÓN 2
DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
REYLI BARBA